“Le dijeron que eran nervios”, otra mujer fallecida de cáncer sin lograr cita médica

Lidia Bayona, burgalesa de 57 años, tardó alrededor de tres meses en conseguir hacerse una analítica.

Ha fallecido Lidia Bayona el pasado 27 de julio a los 53 años. El caso de esta mujer burgalesa recuerda a otros que tristemente han ocurrido recientemente. Lidia no pudo sobrevivir a un fallo multiorgánico después de una operación en la que le extirparon dos tumores cancerígenos, uno en los ovarios y otro en los conductos biliares.

Un desenlace doloroso para su familia, no solo por la pérdida de Lidia también por las circunstancias en las que ocurrió. Y es que a pesar de que Lidia se encontraba mal desde marzo, no consiguió cita presencial en su ambulatorio durante meses.

“Vomitaba, tenía diarreas, perdió 7 kilos de peso, orinaba marrón pero su médico de cabecera le dijo hasta cuatro veces que era gastroenteritis o nervios. No le dio ni la baja. No me puedo creer todavía que la doctora no quisiera verla con esos síntomas”, lamenta Fátima, su hermana.

Fátima, hermana de la fallecida: “No se puede dejar morir a los enfermos de cáncer por la pandemia”

Durante el confinamiento, las hermanas intercambiaron cientos de llamadas y mensajes. Lidia contaba “que ya no podía más”, y cuando por fin pudieron verse al principio de la desescalada, Fátima tuvo constancia del grave estado de salud de Lidia.

“Vi la muerte en sus ojos. Ahora me siento culpable. No se cómo no la agarre y la llevé a urgencias a la fuerza. Pero ella se negaba, por miedo a contagiarse del coronavirus o contagiar ella, porque pensábamos que podría ser un positivo”, cuenta.

Cuando Lidia consigue por fin una cita a mediados de junio, le mandan una analítica que revela el fatal diagnóstico. La mujer es ingresada de urgencia en el Hospital Universitario de Burgos el 24 de junio, donde fallece solamente un mes después.

Según Fátima, el caso de su hermana ha sido “una cadena de errores médicos que comienzan en el ambulatorio”. Apunta que puede estar relacionada con la situación sanitaria actual, en la que “tienen prioridad los enfermos de COVID”.

“Dejó la UCI para pasar a planta a los pocos días de la operación, para poder dejar sitio para atenderles. Sé que esta enfermedad es muy complicada, pero no se puede dejar morir a los enfermos de cáncer por la pandemia”, dice Fátima. Por todo esto, los hermanos de Lidia estudian ahora denunciar a la sanidad burgalesa.

“No me la van a devolver, pero quiero que se den cuenta que somos personas, no números”, dicen.

El de Lidia es el segundo caso de similares características denunciado en los últimos días en la provincia de Burgos. La Fiscalía de Castilla y León ha abierto una investigación sobre la atención médica que recibió otra mujer que falleció en agosto como consecuencia de un cáncer de colon, a los 48 años.

En este caso, la mujer natural de Espinosa de los Monteros no consiguió tampoco una cita presencial en su ambulatorio durante el confinamiento, a pesar de sus síntomas. Tres meses después, fue diagnosticada de un tumor con metástasis.

Se calcula que se han dejado de detectar un 20%-25% de casos de cáncer durante la pandemia.


Deja un comentario