17 personas cuya característica distintiva es una lógica peculiar

Todos hemos vivido situaciones en los que parece que la lógica, simplemente, no existe. Momentos que nos dejan descolocados, porque parece que escapan completamente a nuestro entendimiento.

No siempre sabes cómo reaccionar, si partirte de risa o salir corriendo. Atentos estas personas que conocen muy bien estas situaciones, porque te vas a partir de la risa con sus ocurrencias.

1.

Estaba embarazada ya de bastante tiempo, pero me sentía bien. Subí a un minibús. Los asientos estaban ocupados y me paré junto a la barandilla al lado de los asientos delanteros. Es más cómodo sostenerse allí y no te sacude tanto. Allí estaban sentadas una anciana y su nieta de unos 16 a 18 años. La anciana me empezó a gritar que no me atreviera a presionar psicológicamente a la niña. Dijo que no iban a cederme el asiento y que no tenía derecho a estar encima de ellas y que me fuera hasta el final del salón. Pero los gritos de la anciana tuvieron el efecto contrario: un hombre se puso de pie y me cedió el asiento. Después de eso, la anciana refunfuñó algo en voz baja durante mucho tiempo.

2.

De una conversación con un colega:
—Mi esposa y yo decidimos hace tiempo que no compraríamos nuestra propia casa para tener movilidad y no apegarnos a un solo lugar.
—¿Y cuánto tiempo llevan viviendo en su último piso alquilado?
—18 años.

3.

En verano trabajé como cargador y me hice algo así como una cinta ancha con correas, lo que facilitaba enormemente el traslado de las bolsas. De esta manera, me resultaba más fácil trabajar y hacía más que los demás. Pero entonces querían pagarme menos, justificándolo con el hecho de que no me cansaba en absoluto. Y los otros empleados comenzaron a tratarme mal. Como resultado, dejé de trabajar allí.

4.

“Mi hija de 14 años decidió remover el batido con una cuchara de metal. Mientras la licuadora aún lo estaba batiendo”.

5.

Tengo un cliente “mestizo”. Es mitad cliente y mitad maestro del arte de ser zen. Más de una vez liberó mi mente, rompiendo los grilletes de la lógica formal con la siguiente pregunta:
—¿Recibiste el archivo?
—No.
—Entonces lo enviaré ahora.

6.

Compramos un colchón para el décimo cumpleaños de nuestro perro, para que duerma y simplemente descanse en él. Tiene una funda que un día hubo que lavar.
Mi esposo: “Primero hay que coser una funda de repuesto, si no ¿qué? ¿Va a dormir sobre el colchón desnudo?”.
Yo: “Durmió en el piso durante 10 años y no te importaba”.
Mi esposo: “Nunca me comprendes”.

7.

“Mi hijo de 3 años no quiere billetes de papel en su alcancía. Solo reconoce el dinero ’de verdad’”.

8.

En la universidad se me acercó un chico y me pidió que le diera mi teléfono para hacer una llamada, porque el suyo se había quedado sin batería. Se veía como un chico normal, así que le di el teléfono. Habló, me lo regresó y me preguntó: “¿Cómo puedo agradecerte?”. Yo respondí: “No hace falta”. Después de unas horas, ¡descubrí que mi teléfono había desaparecido! Al día siguiente, el mismo chico se me acercó en el pasillo y me dijo: “¡Encontré tu teléfono!”. Yo estaba tan feliz, le estaba increíblemente agradecida.
Pero luego resultó que él me había robado el teléfono para devolvérmelo más tarde. Así fue como decidió “agradecerme”.

9.

Trabajo en una tienda de comestibles, una joven experta vino a hacer una inspección. Caminamos con ella por los cuartos traseros, miramos la documentación, todo estaba en orden.
Comenzamos a revisar el equipo de refrigeración. “¡Tienen una infracción!”, dijo la inspectora. “La temperatura del congelador con el pescado no se corresponde con las condiciones de almacenamiento de los productos”. Yo estaba desconcertado (lo revisamos dos veces al día), leí las condiciones de almacenamiento en la etiqueta del pescado congelado: “Almacenar a una temperatura no superior a −18 °C”.
Miré el termómetro: estaba en −25 °C, leí la indicación de nuevo, volví a mirar el termómetro. Le dije a la chica: “¿Cómo que no corresponde? Todo parece estar bien”. Y ella, poniendo los ojos en blanco: “No me trates de tonta. Está escrito que no tiene que ser más alto que −18 °C, pero la temperatura que tienen ustedes es de −25 °C, eso significa que está más alta. Así que anotaremos una infracción en el acta”. No perdí el tiempo discutiendo con ella, dejé que lo resolviera nuestro abogado.

10.

Vivo en una casa. Hay un macizo de flores en nuestro jardín desde el lado de la calle, en el que crecen algunos lirios de los valles desde hace más de 40 años. Mamá plantó un arbusto y se esparció. Hace poco, una mujer de la administración del barrio dijo que esas flores estaban en peligro de extinción y no se podían plantar en terrenos privados, así que había que desenterrarlas. ¿Qué tiene la gente en la cabeza?

11.

“¿Conseguiré una buena nota por el esfuerzo?”.

12.

Me estoy arreglando los dientes. Según el plan del tratamiento, necesitaba programar dos citas con la médica con un intervalo de 2 días. Llamé a la recepción el 1 de julio.
—Quiero un turno con la doctora a las 10:00, el martes y el viernes de la semana que viene.
—El martes está bien, pero el viernes no se puede.
—Está bien, que sea la semana que viene.
—No, tampoco se puede el viernes.
—Mmm, bueno, la otra semana.
—Esa semana tampoco se puede el viernes a esa hora.
Así llegamos a finales de septiembre. Al final, pregunté, no sin irritación:
—¿Qué pasa con el viernes a las 10:00? ¿Es una hora muy popular o qué? No lo entiendo.
Y ella me respondió tranquilamente:
—No, es que los viernes la doctora atiende a partir de las 14:00.

13.

Un amigo salía con una chica, ya pensaba en casarse, pero en un momento la mujer desapareció misteriosamente de su vida. Dejó de atender llamadas, no respondía en las redes sociales. Cuando él finalmente la vio y se abalanzó sobre ella con preguntas, ella dijo muy seca y bruscamente que lo había pensado bien y había decidido que no debían estar juntos. Bueno, mi amigo se deprimió, pero finalmente su vida volvió a encaminarse.
Y después de dos años, ella le escribió que no pudo encontrar a nadie mejor y que se dio cuenta de que después de todo, sí lo amaba. Como información de contexto: la chica me pareció de lo más normal. Con una formación médica superior, interesante como interlocutora, no parecía tener problemas con la lógica.

14.

Mi hijo odia todo lo lácteo. Pero hace poco notamos que cuando pedimos comida en una conocida cadena de comida rápida, el pequeño se bebe alegremente el cacao de su padre. La siguiente vez, le pedí un vaso aparte, también lo bebió. Pensé que tal vez yo se lo preparaba con un sabor diferente. Como experimento, vertí mi cacao en un vaso de McDonald’s y mi hijo se lo bebió todo. Le serví el mismo cacao en una taza, y la reacción fue “¡Guácala!”. ¿Qué es esta lógica infantil y cómo entenderla?

15.

“Mi esposa dijo que pasaríamos por el vivero de plantas solo para mirar”.

16.

No soy una chica pobre: tengo ​​un coche, un departamento, un buen puesto de trabajo. Logré todo sola, sin padres adinerados, trabajé como una bestia. Pero, por supuesto, no tuve tiempo para una relación, y recién ahora me di cuenta de que me estaba perdiendo una parte importante de la vida. Empecé a buscar un novio, a tener citas. El último caballero me asombró. En el transcurso de la comunicación, mencionó muchas veces que él tenía muchos proyectos y planes, pero en realidad estaba viviendo con sus padres y tenía un trabajo regular. Inmediatamente, le dije que me disculpara, pero que estaba interesada en encontrar a un hombre con los mismos ingresos que los míos, ya que estaba buscando una pareja para una relación seria, y quería estar segura de que en caso de un decreto por maternidad, él pudiera mantener a la familia. El hombre, en respuesta, estalló en un discurso sobre el hecho de que todo el mundo quería “generales”, y nadie quería empezar nada con los “sargentos”. Le propuse presentarle a una amiga, una gran chica que justamente estaba buscando un “sargento” para pasar juntos tanto las buenas como las malas. Y aclaré que ella vivía con sus padres, al igual que él, y viajaba en transporte público. ¿Y sabes lo que escuché en respuesta? “No, gracias. ¿Dónde pasaré el tiempo con ella? Tendré que llevarla constantemente a algún lugar y luego habrá que pagar por un departamento alquilado, si nos juntamos”.

17.

Una colega se queja de lo cansada que está de su marido y sus hijos. De lo difícil que es educarlos, mantenerlos, de lo cansada que está de sus enfermedades, dice que está harta de todo y quiere divorciarse. La misma colega 3 minutos después: “¿Qué tienes allí, un tatuaje? Sería mejor que te casaras y tuvieras hijos, en vez de hacer estas tonterías”.

Y tú, ¿has conocido alguna situación digna de estar en esta recopilación?


Deja un comentario